Determinación de la resistencia a la corrosión marina con cámaras de ensayos

Por: CCI Control de Calidad  20/04/2008
Palabras clave: Corrosión, Camaras De Ensayos

La mayoría de los metales, sobre todo los de base ferromagnética, cuando están expuestos a la atmósfera salina de cloruro sódico, propia del ambiente marino húmedo y en presencia de oxígeno, sufren alteraciones químicas estructurales basadas en fenómenos de oxidación-reducción. Estos cambios químicos acaban por desembocar en un proceso de desintegración conocido comúnmente como corrosión.

El tiempo necesario para que comience a desencadenarse el proceso de corrosión, depende de la composición de los metales, la temperatura, el grado de humedad, la concentración de sales, presencia de otros contaminantes, etc., y finalmente del grado de protección de los acabados.

En ocasiones podemos ver, en zonas costeras, "aceros inoxidables" (sin protección), teñidos de las típicas manchas rojizas del óxido de hierro, debido a que son de baja calidad. Si se acerca un imán a estos aceros, se puede comprobar que son atraídos, cosa que no sucede con los aceros inoxidables de alta calidad tal como el AISI 316-L, AISI 316 Ti, etc., los cuales son totalmente antimagnéticos.

No obstante, en otras ocasiones, nos encontramos con grandes estructuras de hierro, dotadas de recubrimientos de alta calidad, que resisten muy bien los efectos de la corrosión, aunque requieren una gran servidumbre de mantenimiento. Es el caso de puentes como el Golden Gate de San Francisco, la torre Eiffel de París, las plataformas petrolíferas, los grandes barcos semisumergíbles para trasladar grandes cargas (vale la pena detenerse en los detalles de la imagen anexa), etc.

Para estudiar a escala de laboratorio las aleaciones y composiciones metálicas más resistentes y las protecciones más eficaces, se utilizan las cámaras de ensayos de corrosión acelerada.

Los ensayos de realizan bajo normas internacionales las cuales son adoptadas por los diversos países y traducidas a sus respectivos idiomas.

Los ensayos más antiguos y que siguen siendo los más comunes en la actualidad, están basados en la permanencia de las probetas en una atmósfera húmeda de cloruro sódico atomizado, a temperatura controlada, durante un determinado periodo de tiempo. Transcurrido el cual el ensayo finaliza.

No obstante en la actualidad, cada vez es mayor el número de sectores que demandan normas basadas en ensayos combinados de ciclos repetitivos formados por periodos de spray salino, seguidos de periodos de secado controlado y posterior humidificación. Estos ensayos reproducen mucho más fielmente la realidad que los anteriores.

Como de lo que se trata es de reproducir a escala de laboratorio lo que sucede en la vida real, es totalmente válida la observación siguiente: Se corroe menos el ancla de un barco hundido, sumergida en el mar, que el ancla de un buque operativo (votar y zarpar, repetitivamente), sometida a los ciclos ambientales diarios, con fases de niebla salina, secado y alta humedad, conjuntamente con las variaciones térmicas entre la noche y el día.

La primera cámara de ensayos por niebla salina, que nos consta fue suministrada en España, fue fabricada por la sociedad francesa LMPC (Le Materiel Phisico Chimique), con cuyo propietario, director gerente e ingeniero químico, Dr. Alex Flam, tuvimos amistad personal y compartimos muchas jornadas de trabajo en Neuilly sur Marne, así como también placenteras tertulias durante nuestro mes de estancia en Paris.

Esta primera cámara fue suministrada a la compañía Auxiliar de los Ferrocarriles (Macosa) en los años sesenta y concluido el contrato de colaboración establecido con LMPC, CCI comenzó a desarrollar estos equipos en territorio español.

Palabras clave: Camaras De Ensayos, Corrosión,

Ponte en contacto con CCI Control de Calidad

Correo electrónico

Imprimir ésta página