Madera micro laminada Kerto en la nueva Plaza de la Encarnación de Sevilla

Por: Finnforest Iberica, S.L.  21/06/2010
Palabras clave: Madera, Estructuras terminadas de madera, Estructuras de Madera Laminada

Sevilla es un clásico destino de las ciudades culturales europeas en continua competencia por abarcar el turismo cultural internacional. La competencia global exige una renovación general de la infraestructura urbana. Para no perderse en la equiparación por la globalización, la ciudad intenta activar su amplio potencial histórico utilizando los medios más novedosos. Esta tendencia se ha intensificado en Sevilla con un programa político de renovación radical en todas las direcciones urbanísticas. Las repercusiones en el campo de la construcción han ocasionado mucha controversia entre la población.


La plaza de la Encarnación a través de su ubicación y sus dimensiones tiene un papel central en la estructura urbana de Sevilla. Ante los hallazgos arqueológicos el vacío de la plaza plantea la cuestión del pasado, de la identidad y sobre todo del futuro de la ciudad.


La propuesta tiene como meta el desarrollo del potencial de la plaza de la Encarnación, transformándola en un espacio urbano abierto único dentro de la densa estructura de la ciudad que permita una gran variedad de actividades culturales, comerciales, deportivas y también de recreación y de encuentro con el patrimonio histórico. El proyecto fue el resultado de un concurso internacional abierto del año 2004.


Las premisas se enfocaron a la creación de un hito urbano en el centro del casco antiguo de la ciudad como activador de las zonas fronterizas de su entorno. En este proyecto se debía integrar un museo arqueológico y un nuevo mercado central.


El diseño se compone de cuatro niveles permeables y entrelazados de forma continúa entre sí: un primer nivel de los restos arqueológicos con una plataforma de visita, el nivel del mercado a cota de calle colindante por completo con la plaza de la Encarnación, un nivel de acontecimientos culturales situado a 5 m sobre el nivel del mercado, considerado un gran salón urbano para actuaciones, y por último, los Parasoles de forma fúngica, como elemento dominante. Como punto de partida del proyecto Metropol Parasol se consideró el empleo de un código creativo sobre todos los componentes del espacio público.


Como reflexión contemporánea sobre el lenguaje de los hallazgos arqueológicos bajo tierra se eligió una trama de píxeles como base de composición de la superficie urbana. Los píxeles pueden reducirse, crecer, unirse y arquearse siguiendo una forma cóncava o convexa o quebrarse para formar una nueva estructura: los Parasoles. El potencial formal del código se activa mediante su programación y se extiende a todos los elementos hasta los detalles de la plaza en cuanto al pavimento de granito, las fuentes, el mobiliario urbano y las zonas ajardinadas. Con raíces en el pasado histórico de la ciudad este código formal debe radiar una fuerte señal autónoma para el proceso de renovación de la ciudad entera. Desde el punto de vista formal se puede interpretar el proyecto como una deformación elástica de la superficie urbana o como un paisaje generado paramétricamente. Este paisaje forma diferentes niveles, que se sumergen o se elevan, y deformaciones puntuales sin que se pierda su continuidad.


La estructura de los Parasoles no está tipológicamente definida y por ello tiene la gran ventaja de dejar abierto un campo amplio de interpretaciones: sombrillas, setas, paisaje o nube. En cualquier caso, representa una nueva identidad escultural arquitectónica ambigua para la ciudad de Sevilla. Sin especial esfuerzo ofrece también rápidas asociaciones con elementos tradicionales sevillanos: estructuras arbóreas milenarias en el centro de la ciudad o las bóvedas de la catedral. Sobre los Parasoles a una altura de 21 a 28 m el paisaje urbano encuentra su continuidad en los paseos curvos ascendentes y descendentes con una plataforma mirador que ofrece una amplia e imponente vista sobre la ciudad entera.


En este mismo nivel se horada la estructura de los Parasoles abriendo en este lugar a través de una gran ventana panorámica un restaurante con capacidad de ocupación de 300 personas. Ya en la fase de concurso se dio importancia al desarrollo de los Parasoles como una estructura continua visualmente y portante en sí misma, que se pudiera componer a partir de una forma libre.


En colaboración con los ingenieros de Arup se llevaron a cabo investigaciones experimentales enfocadas al desarrollo de una solución adecuada, como por ejemplo “estructuras de espuma”. Al final, las reflexiones tanto económicas como políticas, condujeron a la decisión de desarrollar la estructura con madera micro-laminada (Kerto) con un recubrimiento de poliuretano proyectado. El recubrimiento de poliuretano, que presenta la propiedad de abertura a la difusión del vapor de agua, sirve como protección de las superficies de madera y en especial de sus cantos abiertos, así como cobertura de fisuras en las superficies del material y además como impermeabilización de las transiciones entre las superficies de madera y los elementos metálicos de las uniones.


En un principio se imaginó la construcción completamente en madera. Los cálculos estructurales mostraron la necesidad de una construcción híbrida de madera y acero. La transformación de la idea constructiva en una estructura portante concreta exigió un complejo procedimiento de coordinación. En base al modelo tridimensional arquitectónico se determinaron las líneas de recorrido de las cargas dentro de la sección transversal de la madera. Los espesores y uniones fueron optimizados a través de iteraciones de cálculo del modelo estructural. El modelo se modifica y completa continuamente en base a nuevos conocimientos. De esta manera se integrarán, entre otros factores, dimensionados, tipos de uniones y aperturas. De forma variable estos datos sirven directamente para el control de la fabricación de los elementos de madera, fabricación que integrará condiciones individuales constructivas de la unión, por ejemplo en forma de canteados especiales mediante un programa determinado, y se adaptará a cada situación.


El desafío ingenieril radica en el desarrollo de una compleja estructura de madera tridimensional a gran escala de la que no existe ningún antecedente: longitud 150 m, ancho 70 m y altura 30 m aprox. La estructura portante visible se forma a partir de una cuadrícula de tamaño 1,50 ≈ 1,50 m, en la que el espesor del material varía entre 70 y 220 mm según los esfuerzos a los que esté sometido. Los elementos constructivos, que alcanzan hasta una longitud máxima de 16 m, serán fabricados en Alemania por una empresa especializada en construcciones de madera Finnforest Merk y transportados en camión a Sevilla. Allí serán recubiertos con PU y montados en obra de nuevo por la empresa alemana. Los detalles de las uniones entre los elementos de madera fueron desarrollados en colaboración con Arup y Finnforest Merk en base a un principio constructivo totalmente innovador que será utilizado por primera vez a nivel mundial en esta forma y a esta escala. Para el reparto homogéneo de cargas, en la sección transversal de la madera se encolarán en la zona de las uniones barras de acero roscadas en el espesor de la pieza. El desarrollo de esta técnica ha exigido llevar a cabo numerosos ensayos del material a través de diferentes instituciones altamente especializadas (entre otras el Instituto Fraunhofer WKI, MPA Stuttgart).                   

J. Mayer H. Architects


 

Palabras clave: Estructuras de Madera Laminada, Estructuras terminadas de madera, Madera, Vigas de Madera

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