ELENA MEDEL PIROPEA LA LABOR DE ANDALOCIO

Por: Andalocio Comunicación  13/01/2008

EL OTRO MAPA DE CÓRDOBA Fuera de cobertura. Elena Medel El dia de Córdoba. jueves 26-7-07 Córdoba no tira sin tomates -por lo del salmorejo y el gazpacho-, pan rallado -por lo del flamenquín-, patatas -por lo de la tortilla-, ni arroz -por lo del perol-. Tampoco sin rosaleda en los Jardines de la Agricultura ni aeropuerto, aunque los letreros indiquen un supuesto camino hacia él -seguirlos debe transportarte a una película de terror-, ni sin un palacio de congresos moderno -en el sentido que la lógica indica, y no en el siglo XIX-, y no mucho menos sin aires acondicionados que reproduzcan en nuestro salón los paisajes típicos antárticos. A esta peculiar lista de imprescindibles maravillas cordobesas debería sumarse por derecho propio Andalocio, la gúia cultural y urbana de Córdoba: tras casi dos años de funcionamiento, su búsqueda ha conseguido alzarse como costumbre en los primeros días de cada mes. Si todo está en los libros, también todo está en Andalocio: conciertos, representaciones teatrales, cursos e, incluso, los estrenos cinematográficos; un tamaño minúsculo para no desechar hasta el día 31, en la capital y en la provincia. La revista, gratuita y generosa en cuanto a imágenes y datos, dibuja el otro mapa de Córdoba: el que crece y se transforma. Su versión en internet gana en amplitud de contenidos y, sobre todo, en libertad: en ella, además de continuar con su labor informativa, aprovechan para difundir la obra de jóvenes creadores mediante entrevistas y galerías como paredes o pantallas, y ofrecen una base de datos sobre agentes culturales o lugares mucho más completa que la de las páginas institucionales. La idea de Beatriz y Juan Antonio, padres de Andalocio, habría sido buena -y habría funcionado- aquí y a mil kilómetros. Sin embargo, por el carácter de nuestra tierra, tan amigo de ignorar y tan reticente a aceptar lo nuevo y lo distinto, sorprende -y alivia, y alegra- su éxito imparable. Lo han logrado porque trabajan con rigor, como hormiguitas de fábula, pero al mismo tiempo miran más allá del teclado, saben qué preocupa a quien consulta su web para saber un horario, a quién conserva la revista para planificar el sábado. Por eso -y por su empeño en presentar a Córdoba como una tierra de cultura, ahora como transmisores, después como agitadores- Andalocio trasciende el letrero de empresa, y se cuelga -merecidamente- el de orgullo. ¡Larga vida!


Ponte en contacto con Andalocio Comunicación

Correo electrónico

Imprimir ésta página