UN EJERCICIO DE DISEÑO

UN EJERCICIO DE DISEÑO desde Iván Cotado - Diseño Interior - Decoradores

Por: Iván Cotado - Diseño Interior - Decoradores  11/08/2008
Palabras clave: Reformas, Arquitectura, Decoración

Cuando la encontró su actual propietario, el diseñador de interiores Iván Cotado, la casa se encontraba en muy mal estado y tenía una distribución espantosa, con un pasillo en zigzag y cuatro dormitorios muy pequeños, salón-comedor, cocina, baño, aseo y trastero.

"No se pudo aprovechar absolutamente nada de la vivienda original, recuerda. Sin embargo, la orientación era muy buena, los 85 m2, suficientes y tenía muchas posibilidades en cuanto a una futura distribución de espacios. Por eso me decidí a comprarla, ya con la idea en mente de reformarla y adaptarla a mis necesidades". La reforma se llevó a cabo en unos tres meses, sin ningún incidente o imprevisto que resaltar. Por su forma de trabajar -al autor le gusta detallar al máximo todas y cada una de las partes de sus proyectos-, era difícil que surgieran "sorpresas" en el transcurso de las obras. "Un buen proyecto es la suma de pequeños detalles, por eso me gusta pensar en lo mas mínimo, diseñarlo y adelantarme a todas y cada una de las futuras situaciones para así no caer en errores", explica. Así que, tras un estudio exhaustivo de la situación y de las opciones, fijó su objetivo. Su idea era crear una vivienda pensada para su uso y disfrute a lo largo de todo el día sacándole el máximo partido a todos y cada uno de los espacios. "Quería conseguir una casa inundada por la luz natural y optar por una distribución de espacios lo más diáfana posible, con los usos muy bien diferenciados visual y espacialmente gracias a la disposición del mobiliario, la tabiquería y los falsos techos".

Desde el principio, el programa de necesidades de la futura vivienda estuvo muy claro: dos habitaciones amplias, -una con baño incorporado-, una zona de trabajo, el salón-comedor, una cocina cómoda y con mucho servicio, "ya que cocinar es una de mis aficiones" y un aseo. Asimismo, debía contar con suficientes zonas de almacenaje. Para ello, se partió de una gran superficie vacía que se fue definiendo poco a poco con cada ambiente. El acceso se sitúa entre la cocina y la zona de estar, de forma que aunque no hay puertas estos espacios quedan perfectamente delimitados por el distribuidor que los separa. Desde el salón arranca un pequeño pasillo que da acceso al estudio, el baño y los dos dormitorios, todos cerrados con puertas lacadas sin molduras que, cuando están cerradas, se integran en las paredes hasta pasar inadvertidas. Ese mismo espíritu de integración con la arquitectura es el que ha animado el diseño del mobiliario, realizado a medida. "Decidí diseñarlo todo yo mismo: las camas, el mobiliario de salón, los muebles del estudio, los armarios, las mesas... Era la mejor manera de responder a unas necesidades muy concretas". Todas las piezas se construyeron en dm lacado en blanco o negro y se han dispuesto de forma perimetral de forma que parecen una prolongación de las paredes, pintadas del mismo color. "Como quería una vivienda fácil de limpiar y cómoda, busqué acabados con texturas lisas, formas rectas y ausencia de juntas, y aunque se aprecia cierta sutileza en los detalles, huí de todo tipo de ornamento superfluo". De esa manera se conseguía también el objetivo de potencias al máximo la luminosidad: "No me canso de destacar este aspecto. Para ello, opté por los tonos blancos, estores de screen en ventanales y una distribución diáfana, sin divisiones que dificulten el recorrido de la luz del exterior por toda la casa".

Buscando la continuidad de todas las estancias se escogieron revestimientos y texturas que limitan al máximo los encuentros entre distintos materiales. Los materiales más usados fueron el dm lacado con el que realizaron las puertas, el forrado de las paredes del distribuidor y los muebles. En los suelos se combinó la resina epoxy blanca en la zona de día con la tarima de madera de roble blanqueada y tratada al aceite de los dormitorios. Los baños, por su parte, se revistieron con pizarra pulida de Valdeorras. "Esta casa es de tendencia minimalista. Hay un orden muy marcado, he intentado no dejar nada al azar, por eso empleé una paleta de colores y acabados lo más reducida posible. A la hora de elegir materiales, pensé en aquellos que ofreciesen continuidad, superficies lisas, ausencia de juntas, y sobre todo, materiales en su estado natural, con la mínima manipulación posible", reitera el autor. También la iluminación se cuidó al máximo utilizándose diferentes tipos de luz, combinándolos para generar distintos ambientes o escenas dependiendo de las necesidades de cada ocasión. "Con respecto a la antigua vivienda, mi nueva casa ha ganado muchísimo, pero son conceptos totalmente distintos. Es una reforma muy personal y un tanto arriesgada, la cual tendrá sus adeptos y sus detractores. Lo que está claro es que está pensada para el disfrute de los que la habitan, por eso tiene más importancia la zona de día que la de noche, sencillamente porque es donde pasamos más tiempo".

Revista 20 CASAS (nº13)
Febrero de 2007

Palabras clave: Arquitectura, Decoración, Diseño De Interiores, Estudios de arquitectura, Interiorismo, Reformas

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