Acústica e Infraestructuras

Por: ALLPE Medio Ambiente  22/11/2008

  La creación de nuevas infraestructuras o el acondicionamiento o ampliación de las existentes genera nuevas condiciones acústicas en amplios espacios, muchas veces densamente habitados. Aunque el caso que más relevancia pública presenta es el de los aeropuertos y sus pasillos aéreos, la influencia de la construcción o modificación de líneas de ferrocarril o autovías suele ser mayor dada su repercusión sobre un número mayor de personas afectadas y su persistencia en el tiempo.
En el caso de los aeropuertos la creación o modificación de pasillos aéreos obliga a anticipar las condiciones que se van a crear en un futuro mediante mapas acústicos y a realizar mediciones continuadas durante el funcionamiento para asegurar que no se producen desviaciones sobre los valores previstos. Siempre que se realiza un nuevo aeropuerto se establece la huella sonora que va a producir para minimizar el impacto sobre la población o habilitar las medidas correctoras (habitualmente aislamiento de viviendas) necesarias. Los aeropuertos, casi sin excepción, crean amplias muestras de rechazo por la población afectada debido básicamente a la influencia del ruido En el caso de nuevos ferrocarriles, la nueva infraestructura crea problemas de ruido si el trazado no discurre apartado de edificaciones en la población. En el caso de los trenes al factor ruido hay que añadir las vibraciones provocadas, de igual o mayor importancia en algunos casos. Las carreteras y en especial aquellas que son ejecutadas o ampliadas en zonas urbanas, modifican sustancialmente los niveles acústicos soportados por la población residente. En muchos casos las medidas correctoras (pantallas, soterramientos, etc.) son necesarias a la hora de realizar este tipo de infraestructuras. Otro tipo de infraestructuras como son los puertos suelen causar pocos problemas de ruido dadas las características limitadas de los emplazamientos, aunque en casos puntuales el incremento del tráfico de trenes o camiones que los comunican con zonas del interior deben de ser tenidos en cuenta para poder valorar adecuadamente la influencia indirecta de su funcionamiento sobre los niveles sonoros soportados por la población cercana. Las grandes redes de distribución de gas, agua o electricidad no suelen causar problemas acústicos de importancia, excepto en puntos muy localizados. Solventar los inconvenientes causados por las mismas no suele implicar muchos problemas. Como se puede observar el desarrollo de infraestructuras debe contemplar, casi siempre, los niveles de ruido que se van a generar. Obviar este aspecto es impensable en nuestro país, dado que el ordenamiento jurídico exige estos estudios desde fases preliminares, entre otras cosas para estudiar alternativas al trazado o la localización de las mismas. En el caso de infraestructuras de ocio como auditorios, salas de concierto, aulas, escenarios, teatros, cines, etc. requieren de un análisis acústico previo que asegure unas condiciones óptimas de funcionamiento. El anticipar los niveles de recepción de las ondas acústicas en los diferentes puntos, con el objeto de hacer posible la audición correcta y sin distorsiones en los diferentes puntos de estos  locales, evita problemas posteriores de difícil corrección. En estos estudios se debe tener en cuenta tanto la disposición geométrica de los oyentes como los materiales que van a ser empleados en la construcción. Éstos alteran en gran medida los resultados finales de la acústica del local. Un estudio completo que asegure una calidad óptima en estos recintos depende de múltiples factores, muchos de ellos de difícil cálculo. Si su empresa precisa un proyecto acústico contacte con nosotros. Como en todos nuestros proyectos le mantenemos informado del desarrollo del mismo y las posibles incidencias que se presenten; y respetamos escrupulosamente, ante nuestros clientes,  las fechas de entrega acordadas.


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