Endodoncia y cirugía periapical (apicectomía) en Madrid

Por: Clínica González & Campos - Cirugía Maxilofacial - Dermatología - Odontología  10/08/2010
Palabras clave: Odontología, Dentista, Cirugía Oral

Se entiende por endodoncia o tratamiento de conductos a la terapia realizada en la pulpa enferma (la pulpa es la parte más interna del diente, que está compuesta por vasos sanguíneos y nervios). Al estar ubicada en una cámara cerrada, cualquier inflamación en esa zona hace que disminuya el riego sanguíneo al diente y la inflamación (pulpitis) puede hacerse irreversible y evolucionar a una necrosis pulpar.

Esta terapia está destinada a limpiar los conductos de pulpa y desinfectarlos, para prodecer a su sellado posterior. Este sellado se realiza con materiales que contienen bacteriostáticos (desinfectantes que impiden que las bacterias vuelvan a crecer).

Un diente con la pulpa necrótica no suele doler, ya que el nervio está muerto, salvo en casos muy avanzados que afectan al periodonto (el tejido en torno a la raíz) a medida que la infección avanza hacia el exterior. Esta ausencia de síntomas hace que muchos pacientes demoren la visita al dentista y que, cuando se detecta este problema, prefieran demorar el tratamiento.

Sin embargo, una endodoncia o tratamiento de conductos realizada a tiempo es un tratamiento que, sin estar exento de un pequeño índice de fracasos, es más sencillo y más económico que las otras alternativas.

El fracaso de una endodoncia se produce habitualmente cuando un conducto no ha sido instrumentado (limpiado) correctamente. El tejido pulpar que ahí queda constituye un buen caldo de cultivo para las bacterias presentes. Hasta en las manos del mejor endodoncista falla alguna endodoncia ocasionalmente, esto se debe a la gran variabilidad anatómica en los conductos radiculares, con la presencia de conductos alternativos.

Cuando durante una revisión de una endodoncia se detecta que esta ha fracasado está indicado repetir el tratamiento o plantear una pequeña intervención en torno al ápice de la raíz. Es lo que se suele denominar apidectomía o cirugía periapical. Consiste en limpiar y sellar los conductos desde atrás (una endodoncia se realiza desde la corona, una apicectomía se realiza desde la raíz). De esta forma se le da una oportunidad a la raíz que, aun desvitalizada, siempre realizará mejor su función que un implante dental.

Hay ocasiones en las que ni la endodoncia (o reendodoncia) o la cirugía periapical presentan posibilidades de éxito. En tal caso el único tratamiento posible será la extracción y un tratamiento protésico (ya sea mediante la utilización de implantes dentales o prótesis convencional).


Palabras clave: Cirugía Oral, Clinicas Dentales, Dentista, Odontología

Ponte en contacto con Clínica González & Campos - Cirugía Maxilofacial - Dermatología - Odontología

Correo electrónico

Imprimir ésta página