El lado “humano” de los seguros

Por: QUALITY BROKERS  03/10/2006
Palabras clave: Corredurías de Seguros

“Buenas tardes, le llamaba para pedirle una información acerca de…”, “Lo siento no puedo ayudarle...llame más tarde”. Sólo en el mejor de los casos es los que nos podríamos encontrar, por lo menos una vez en la vida, a la hora de relacionarnos con empresas e instituciones. Cuántas veces hemos sido víctimas de falta de educación, incompetencia y mala gestión pero, muy frecuentemente, cuando somos nosotros mismos a estar al otro lado del teléfono de nuestro puesto de trabajo, eso se nos olvida, convirtiéndonos en aquellas personas que, por haber tenido un mal día o por cualquier otra razón, contestan maleducadamente a las peticiones de sus clientes, en aquellos empleados que tanto criticábamos. El tema fundamental es ¿hemos reflexionado alguna vez sobre el término empresa? A lo mejor no lo hemos hecho lo suficiente para poder llegar a entender que la empresa, lejos de ser una entidad anónima, amorfa y sin sentimientos en realidad está constituida por seres humanos que comunican entre ellos. Está claro que compañías e instituciones también deben comunicarse con sus clientes, pero lo que también hay que tener en cuenta es la forma de hacerlo. Sin embargo, a pesar de que son muchas las ocasiones en las que se atribuye un valor importante a la comunicación, reforzado por el lema “el cliente siempre tiene la razón”, también es cierto que no dejamos de recibir quejas y reclamaciones continuas de parte de clientes descontentos: no ofrecerles explicaciones, hablar simultáneamente sin concederles el tiempo necesario para responder, no atender a lo que nos dicen, no mirarles, mostrarse impacientes, permanecer distantes, reírse inapropiadamente, no garantizar un seguimiento posterior, en una sola frase, “no identificarse con él” es una falta de “empatía”. Tener una actitud empática significa tratar de colocarse en el lugar de otra persona. Actualmente la empatía es catalogada como una cualidad indispensable para lograr una adecuada comunicación. Se considera empático al profesional que posee una elevada productividad y expresividad verbal, así como la capacidad para entender y permanecer concentrado ante los mensajes del cliente. De ahí que se convierte en algo fundamental aprender a mejorar las relaciones humanas, lo cual está intensamente asociado al hecho de desarrollar un espíritu de equipo para ofrecer un mejor servicio. Por esta razón en QUALITY BROKERS creemos que el desarrollo de habilidades interpersonales, no debe ser menos importante que los conocimientos que cada uno de nuestros profesionales aporta. La profesionalidad es el resultado de una constante especialización y de un elevado nivel de formación de los empleados. Parece haberse demostrado que la base fundamental para el desarrollo de la empatía es la experiencia humana, ya sea propia o de otros, y son más de 40 los años de experiencia de nuestro equipo de profesionales lo que nos permite ofrecer al cliente un trato personalizado. Los clientes valoran las habilidades interpersonales de quienes les asisten, desean explicaciones claras, esperan encontrar comprensión, cortesía y privacidad por parte del profesional. Por eso la transparencia y fiabilidad que caracteriza nuestros procesos de trabajo nos ha permitido lograr la confianza de miles de clientes y un alto nivel de satisfacción. Durante todo el proceso de contratación les ofrecemos un servicio integral a través de un permanente asesoramiento y seguimiento. Ofrecer un buen servicio se traduce no sólo en un beneficio para el cliente sino para la empresa porque un cliente satisfecho atraerá más clientes a la empresa o entidad con la que se relaciona, siempre que la empresa esté ofreciéndole un verdadero valor añadido. Además, con nuestra participación e involucración en actividades y acontecimientos sociales, pretendemos cumplir con nuestro propósito de innovación y alto grado de compromiso humano. Para QUALITY BROKERS la empatía es mucho más que un reflejo, porque va asociada al sentimiento, y parte de un principio fundamental: “Yo podría ser tú”. Ser capaces de situarnos en una situación similar es imprescindible para poder comprender a otra persona en toda su dimensión humana, tanto en un contexto privado como en un contexto laboral. Al fin y al cabo una sonrisa, teniendo en mente aquel “yo podría ser tú”, no nos cuesta nada.

Palabras clave: Corredurías de Seguros