Cascos para moto

Por: Tienda BMW  10/05/2010
Palabras clave: moto, Cascos


Entre todos los tipos de cascos existentes en el mercado, el más recomendable sin duda alguna, como demuestran todos los estudios médicos acerca de las consecuencias de los accidentes de moto, es el denominado Casco Integral, que cubre toda la cabeza incluido el rostro. Estos son los cascos más seguros del mercado porque son los que mayor parte de la cabeza protegen.

Pero el inconveniente de los cascos integrales es el calor que retienen y la poca funcionalidad que ofrecen, con lo que nacieron los Cascos Convertibles, que cubren también toda la cara, pero en lugar de llevar únicamente una visera móvil, es móvil toda la zona del mentón, quedando en posición abierta toda la cara al descubierto y también los de tipo Jet, que protegen todo el craneo pero no el rostro y algunos incorporan una visera de grandes dimensiones. Los primeros son casi igual de resistentes que los integrales, pero la seguridad que garantizan los segundos dista mucho de la que ofrecen los integrales. Sólo son recomendables para circulación lenta y principalmente por ciudad, amén de para determinados tipos de moto como scooters de pequeña cilindrada.

Los que bajo ningún concepto son admisibles son los comúnmente conocidos como "quitamultas o calimeros", que son un trozo de plástico sin protección alguna y se certificaron inicialmente de forma legal para fomentar las ventas de motos de baja cilindrada.

¿Cómo elegir un casco?

Comprar un casco supone un desembolso importante de dinero que conviene sopesar bien, ya que se trata de la medida de seguridad pasiva más importante para un motorista. Antes de adquirir un casco, tengamos en cuenta que:

Se debe comprobar si muestra la inscripción E9, que indica que está homologado.

El casco debe ajustarse perfectamente a la cabeza. La parte interior debe presionar los pómulos, porque con el uso esta zona tiende a ceder. Si se usan gafas, debe probarse con ellas puestas.

Cuanto mayor sea el número de orificios de entrada y salida de aire más cómodo y seguro resultará y mejor transpirará nuestra piel.

La pantalla debe evitar el vaho y las rayas. Si no cumple con la norma "Mist retardant" resulta interesante adquirir una lámina que sí la cumpla con el fin de pegarla encima.

En cuanto al cierre, a pesar de que sea más incómodo y algo más lento de poner y quitar, conviene optar por el sistema de doble anilla porque es el que mejor se ajusta al cuello. Una vez cerrada la hebilla de seguridad, el casco no debe salir, aunque se tire con fuerza.

La espuma interior debe estar fijada en piezas desmontables e intercambiables, para facilitar su limpieza y su cambio cuando se deteriore.

Lejos de consideraciones estéticas, cuanto más vivo y reflectante sea el color del casco, mejor seremos vistos.

Si sufre algún impacto, aunque no haya dejado marcas, conviene sustituirlo.

Palabras clave: Cascos, moto