Fundación ANESVAD recuerda en el Día Mundial de la Tierra: un planeta, una oportunidad

Por: Fundación Anesvad  26/04/2010
Palabras clave: Internacional, Cooperación, ongd

reúne a más de 20.000 delegados de 136 países en el corazón de Bolivia, cuatro meses después de la fallida cita en Copenhague.

Representantes de los cinco continentes se reunen desde el pasado día 19 en Cochabamba (Bolivia) en foros, sesiones y talleres para debatir sobre cómo proteger el planeta ante las amenazas actuales y tratar de encontrar respuestas justas y eficaces ante el cambio climático. Convertidos en verdaderos protagonistas, frente al papel secundario que mantuvieron en la frustrada reunión de Copenhague del pasado mes de diciembre, los delegados de 136 países alzarán la voz de la sociedad civil.
La cita de hace cuatro meses en la capital danesa terminó como muchos se temían, sin compromisos vinculantes de los Estados más desarrollados, más contaminantes y más responsables. El único acuerdo conseguido fue el de mantener el objetivo de que la temperatura no suba más de dos grados centígrados para evitar "una interferencia peligrosa" con el clima. Sobre las emisiones de CO2, ningún acuerdo.  El texto con el que se cerró esta cita, sólo recoge que las emisiones deberán tocar techo "lo antes posible" -al principio de la cumbre el objetivo era fijarlo en 2020- y no fija objetivos para 2050. Un documento acordado “in extremis” entre las grandes potencias, Estados Unidos y China, y las emergentes, como India y Brasil. Tras acordarse a puerta cerrada, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, comunicó la decisión a la Unión Europea, que lo aceptó.


Resta ahora verificar si ese acuerdo de mínimos, no vinculante, se cumple. Expertos del , PNUD, aseguran que, para lograrlo, los países más ricos deben reducir sus emisiones un 80% para el año 2050. Y es posible, dicen. Habrá que ver si los gobiernos, si los máximos mandatarios de las potencias contaminantes están dispuestos a hacerlo. A ceder en ganancias, a cambiar sus modelos y mecanismos productivos y a aplicar criterios más rigurosos.

La pobreza que traerá el cambio climático

En una parte del mundo, la desarrollada, las autoridades gastan miles de millones en prevenir las que podrían ser las consecuencias más devastadoras del cambio climático. En la otra parte, la llamada en desarrollo, las poblaciones que ya se han visto afectadas por huracanes o terroríficas inundaciones son abandonadas a su suerte, con pocos recursos y siempre pendientes de la ayuda internacional.
Pasan desapercibidas hasta que la tragedia les toca y ya es demasiado tarde. Demasiado tarde cuando la capacidad de prevenir y de evitar existe. Porque se habla ya de que a escala global, en los años venideros, las catástrofes ecológicas se concentrarán en el mundo en desarrollo y cerca de 360 millones de personas podrían convertirse en refugiadas a causa del cambio climático. Por causas, una vez más, evitables.

Lo que esta Cumbre de Bolivia pretende, según los organizadores, es demostrar que, tras el fracaso de Copenhague, la esperanza de abordar el cambio climático se encuentra en los pueblos del mundo.

Así, todas las entidades participantes tomarán parte en la elaboración de las conclusiones y del informe final en el que tratarán de analizar las alternativas de fondo a las causas estructurales del calentamiento global, y abordar la creación de un  tribunal de justicia climática para que los compromisos que adoptan los países se cumplan efectivamente.



Palabras clave: Cooperación, Internacional, ongd

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